Etiqueta: investigación policial

  • Detectives virtuales

    Detectives virtuales

    Cuidado con su facebook. Mida sus tweets, Revise las fotos que publica. Estos consejos que le hemos dado más de una vez desde estas páginas, le hubieran servido de mucho a Maxi Sopo, con cargos pendientes por fraude bancario. Lejos estaba de imaginar que a kilómetros del México donde vivía su exilio dorado, estaría un investigador federal de los Estados Unidos, armando de a poco el rompecabezas de la vida del perseguido, juntando las fotos, referencias y estatus que Sopo publicaba para sus amigos en la red.
    Rastreando la lista pública de amigos de Sopo, el investigador llegó a dar con el paradero del estafador y logró que las autoridades mexicanas lo apresaran, poniendo fin al idílico paraíso en el que vivía, para recluirlo en una celda fría en espera de que culmine el proceso de extradición.
    Sopo aprendió de la peor manera lo que muchos han aprendido al leerme: colocar información privada en las redes sociales puede permitir a otros que reconstruyan parte de la vida real de uno. Y es que no sólo los chicos malos están en las redes sociales a la caza de incautos. También hay investigadores de todo tipo que se nutren de estas redes para saber más sobre algunos sujetos en particular.
    ¿Ha pensado que en caso de necesitar una coartada sus tweets podrían revelar que estaba haciendo usted justo antes o después, inclusive en donde se encontraba? ¿O que su perfil de LinkedIn con datos de sus trabajos anteriores y habilidades podría servir para que le hagan una falsa oferta con el fin de localizarlo? Las posibilidades de explotar estas redes sociales son demasiado amplias, como para no detenerse a pensar un momento.
    Por supuesto que se espera que el uso de los datos contenidos en los sitios de redes sociales por parte de las autoridades, se someta a las leyes que protegen los datos en la vida física, y aunque existen serias dudas de que esto sea siempre así, no se puede negar la tremenda utilidad que puede tener para los investigadores.
    Es que en este mundo tan 2.0, hasta al hacer de detective virtual se puede estar también hablandodeti.

  • Blogs, muerte y vida eterna

    Blogs, muerte y vida eterna

    Recientemente un crimen ha conmocionado mi país, Venezuela. Una joven estudiante de periodismo ha sido encontrada muerta en un parque público, supuestamente asesinada en otro lugar y abandonado su cuerpo lejos. El principal sospechoso es un afamado psiquiatra.

     

    Hasta aquí todo suena normal –aterrador pero normal. Pero resulta que la chica mantenía un blog desde el cuál narró su supuesta relación amorosa con el Doctor en cuestión. Ese blog (princesasanas.blogspot.com) está lleno de escalofriantes crónicas que reflejan una personalidad que sufría, que buscaba desesperadamente anclarse a tierra y encontrarle sentido a la vida.

     

    El nombre del Blog “Ana y Mía mis reinas, nosotras sus princesas” es una clara referencia a la mayor parte del contenido del blog: las anécdotas de una chica que sufre de anorexia (Ana) y bulímia (Mía). Este blog es de lectura obligatoria para los padres de adolescentes, ya que más allá del estilo con que fue escrito –si se quiere desesperado—se convierte en una guía para detectar actitudes peligrosas en los hijos.

     

    Trascendiendo esta faceta, existe otra a la que me he enfrentado algunas veces en los últimos tiempos. La vida más allá de la muerte gracias a la red.  Y es que aunque esta muchacha esté físicamente muerta, sus ideas siguen vivas en la Internet. Algunos me sugieren que esto no es nada nuevo, que sucede lo mismo con los libros o las obras de arte. Pero la diferencia aquí es que cualquiera puede lograr esta “vida eterna” con solo mantener un blog en un servicio gratuito, o una página en Facebook. Una anécdota de un amigo señala como unos conocidos suyos están buscando como retirar de Facebook la página de un hermano recientemente fallecido. Y no es el único ejemplo que conozco.

     

    Hace ya algunos meses me estremecí mientras hacía limpieza de mis correos en una cuenta que casi no uso. Con el título «Re:Estas viva?» tenia un email de una amiga que dejo este plano hace ya algunos años. Les confieso que aún hoy, no he tenido el coraje de borrar ese mail donde ella me contestaba: «Si estoy viva!!»

     

    Sin duda alguna esta manera de trascender a la muerte, está ahora al alcance de todos, lo cuál, de alguna forma, democratiza la “vida eterna” crean en ella o no.