Más allá de la polémica que despertó Obama con su Blackberry, el nuevo Presidente de los Estados Unidos parece tener más idea acerca de lo que es la tecnología que sus predecesores –y esto no lo digo denigrando de los demás, sino más bien alabando la actitud de Obama.
En un consejo de asesores para la seguridad nacional de EUA Obama está reuniendo a 16 personas con perfiles muy interesantes –desde ex-directivos de la CIA hasta expertos en salud de la Cruz Roja, pasando por el alcalde de Miami y ex senadores, véalos todos en http://www.dhs.gov/ynews/releases/pr_1244227862914.shtm.
Pero hay uno de ellos que destaca por su condición de experto en “romper” métodos de seguridad, Jeff Moss, uno de los hackers más afamados del mundo y el organizador de las conferencias de seguridad para hackers conocidas como DEFCON. (ver perfil en http://en.wikipedia.org/wiki/Jeff_Moss_(hacker))
Esta es una clara señal de la importancia que Obama le da a la seguridad digital, y la conciencia que debe tener acerca de las posibilidades que un próximo ataque terrorista pueda ser llevado a cabo usando las redes de computadoras.
Ya en este mismo espacio señale cómo los rusos parecen haber hecho otro tanto con Eugene Kaspersky, aunque no se diga de manera oficial. Y es que resulta lógico que cualquier gobierno se prepare para un eventual ataque terrorista digital. De hecho una de las pocas cosas que ha enturbiado las relaciones de China con los EUA en los últimos años –más allá del asunto del; Tibet—han sido los ataques digitales lanzados desde China contra blancos en América.
Obama es sin duda un presidente mucho más consciente del poder de la tecnología que sus predecesores. Se viven además nuevos tiempos, en los que la tecnología es parte fundamental de todos los sistemas de un gobierno. La pregunta es: ¿estaremos realmente preparados para defendernos y responder a un ataque terrorista digital?
Mientras buscamos esa respuesta, es impresionante darse cuenta que al hablar de seguridad digital internacional, estamos hablandodeti.


Microsoft liberó recientemente un reporte de inteligencia sobre amenazas en la red y tuve la oportunidad de conversar con Christian Linacre –el Big Boss de seguridad de Microsoft en América Latina—sobre las diferentes amenazas.
Hoy mientras escuchaba a alguien hablando del virus del Cornflakes(¡!), con dificultad contenía la risa pensado en todo lo que se había construido acerca de la temible epidemia del Conflicker. Como pocas veces se levantó una expectativa de una crisis de fin de mundo (la última que recuerdo fue la del famoso año 2000 o Y2K). Pero realmente con un poco de sentido común se hubiera podido vaticinar que no debería pasar gran cosa con este ataque. Y es que la época de las grandes epidemias de virus parece haber quedado en el pasado –y sólo revivirá en caso de un ataque terrorista o algo similar.
Al fin llegó el día. Es oficial. Microsoft pone en el ruedo su más reciente versión del navegador Internet Explorer, la 8. Hemos hablado en anteriores oportunidades acerca de sus ventajas, de su mayor apego a los estándares y su seguridad mejorada. Ahora resta medir la reacción del público.
Si bien me considero un crítico acérrimo –que no enemigo—de Microsoft, hoy asistí a una teleconferencia de seguridad (ya es la segunda en la que participo) que me ayudó a aclarar algunas dudas de seguridad respecto al flamante Internet Explorer 8.