hablandodeti120k

Para mi llegar a las 120.000 páginas servidas desde esta humilde tribuna es un gran honor que ustedes –mis lectores—me han brindado.

En este año y unas pocas semanas de existencia bloguera he aprendido mucho. La verdad es que el discurso no es ni parecido al que hay que tener en una revista –y miren que en las revistas he tenido que pasar de tecnología a negocios sin que se note el hueco.

He ensayado unas cuantas cosas en el blog. Desde aprender a escribir en primera persona (¡sacrilegio! dirán algunos) hasta empezar a usar twitter –síganme bajo aleon1969. Muchos proyectos aún no realizados me han prestado sus ideas para probarlas acá –pero pronto esos proyectos tomaran vida de manera interesante—y muchas otras ideas se me han ocurrido mientras escribía para ustedes. He visto los blogs de algunos amigos nacer y morir. He intentado convencer a un gran número de amigos a iniciarse en este mundo. He visto a algunos grandes despreciar los blogs, para meses después montar los suyos propios. En fin, alcance a llegar aún al periodo de nacimiento de una corriente muy importante de la comunicación: la comunicación personal –personalísima diría yo—como acto social.

Una gran amiga de la infancia me decía en estos días –refiriéndose a Facebook—que se sentía muy bien llegar a los 40 años y tener su propio muro para poder escribir en el él lo que quisiera, sin que nadie viniera a pintarlo a la mañana siguiente –gracias por la imagen MVC—y esa imagen de verdad me tocó y me hizo darme cuenta del verdadero poder de las redes sociales.

Cuando comencé a escribir, allá en 1988 en mi querida Universidad Simón Bolívar, no tenía idea de que mi desarrollo profesional podría ser en el área de la comunicación. En aquel entonces circulábamos con 500 ejemplares de nuestro boletín USBits –en las últimas ediciones logramos llegar a los 2.500—y hoy cada vez que publico en PC World en español puedo exponer mis ideas a unas 120.000 personas. Pero que como individuo cuasi anónimo de la Internet halla logrado servir 120.000 páginas en apenas un año es para mi la mejor demostración de que el contenido ha sido descentralizado. A diferencia de otras épocas donde un selecto grupo –al estilo de los enciclopedistas– se ufanaban de poseer casi toda la información de importancia, hoy día cualquiera que tenga algo que decir puede decirlo y –más importante aún—será escuchado más temprano que tarde.

Los blogs son entonces el equivalente digital de la imprenta de Guttenberg. Y mi biblia personal –el primer libro, vamos…—es sin duda hablandodeti.com, pero esperen más novedades.